
Parroquia del Salvador. Sevilla.
Y llegó el viernes santo.
Miles de personas en mi ciudad lo viven como la fiesta más grande. Celebración que no se queda en lo religioso, hay que vivirla para comprenderla y aun así, es dificil de aprehender en todos sus angulos, en todos sus matices. Aun siendo agnostico (como es mi caso), ateo o fiel de cualquier otro credo la vivencia es impactante, miles de personas en la calle, colores, imagenes sugerentes, olores como el maravilloso el olor a azahar funcionando en paralelo al del incienso, músicas (desde las “festivas” bandas que acompañan a las cofradías de barrio hasta los intimistas cuartetos de viento que acompañan tocando música de capilla a determinadas cofradías de las de silencio, popularmente conocidas como “serias”). Leer más »