Playas del este de Al-Hoceima

De Chaouen salimos no demasiado tarde con la idea de volver a la costa. Por el camino estuve comentando con María que había una excursión, al parecer interesante, para ver la cascada de Oued Kelaa y el Puente de Dios (arco natural de 35 metros de altura), así como rutas de senderismo hacia el Parque Nacional de Talassemtane. Finalmente solo llegamos a las pozas que hay camino del puente y continuamos hacia la costa volviendo hacia Oued Laou, al que no habría que llegar.

La costa en esta zona es maravillosa. Virgen, totalmente agreste y a la que la civilización ha llegado sin hacer mucho ruido. Tiene un perfil duro y la carretera serpentea y cuelga sobre acantilados de varios cientos de metros de altura y unido a que el estado del firme y el trazado es terriblemente deficiente, en ocasiones conviene extremar la prudencia, si bien es literalmente imposible pasar de 60 kms/h. antes que se el coche se desintegre. Tenemos que considerar que a lo largo de esta carretera nos encontraremos con cabras y vacas, junto con paisanos andando, mujeres con grandes fardos después de la siega y niños que no dudan en tirarse a los coches para pedir un dirham. Todo esto tiene una contrapartida, unos paisajes de impresión y pueblos auténticamente interesantes, como El Jebha.

Vista de Oued Laou al fondo

Hay algunos afortunados que han conseguido tener aquí su lugar de retiro y tranquilidad, pero en cuanto haya comunicaciones mínimamente decentes no dudo que será mucho mas conocido, aunque como consecuencia se comenzará a transformar. Aunque las playas no son ni cómodas ni grandes, la belleza del entorno y sus posibilidades, ya sea en el interior con algunas rutas o en el mar con la pesca, el submarinismo y la navegación cumplen los requisitos para que los visitantes fijen su vista en esta costa y obviamente, también los promotores inmobiliarios.

La costa entre Oued laou y El Jebha es increíblemente bella

En realidad llegamos a El Jebha casi por obligación. Nuestra idea original era llegar a Cala Iris, pero nuestros cálculos con los tiempos de la carretera habían sido totalmente erróneos y cuando se hacía de noche, y con un faro menos, era recomendable parar. Así que comenzamos a buscar una habitación en el pueblo y fuimos a dar con el Hotel El-Mammoun. Obviamente muy sencillo, pero los dueños fueron simpatiquísimos y en cualquier momento tenían una sonrisa. No se cansaban de repetir que nos sintiéramos como si estuviéramos en casa. La habitación era decente y el baño fuera era compartido. Por 120 MAD la doble no estaba nada mal. Nosotros no pudimos, pero las habitaciones que dan al mar tienen una terraza mas que agradable aunque de todos modos en la azotea disponen de varias mesas y una especie de haima donde estuvimos cenando fruta que habíamos comprado en alguna de las tiendas del pueblo y haciendo fotos y disfrutando de las vistas del puerto y del peñón que preside el pueblo.

Vista desde la terraza del Hotel El-Mammoun de la Côte Ghomara

Vista desde la terraza del Hotel El-Mammoun del peñón y el puerto de El Jebha

Aunque en principio teníamos previsto pasar solo una noche para continuar con destino a Cala Iris o incluso a Al-Hoceima y alguna de sus playas, al desayunar en el bar junto al hotel con todo ya preparado para salir, conocimos a Mohammed y estuvimos charlando un poco con el a la vez que nos servia de interprete. Un amigo suyo nos comentó las calas que tenía el pueblo y nos contó que por poco dinero podíamos alquilar una patera y dar una vuelta para conocer el entorno. Nos acompañó al ayuntamiento donde tenían colgadas unas fotos. Sobre la marcha decidimos quedarnos. Fuimos a hablar con el hotel y después Mohammed y sus amigos nos explicaron como ir en coche. Había que coger una pista que bordeaba y subía al peñón, hasta algo que llamaban las casas españolas, que supongo que sería algún antiguo edificio español y después fuimos andando. Justo al lado esta el faro y unas dependencias militares donde había un par de soldados a los que saludamos.

Desde lo alto del peñon hay magnificas vistas del entorno

Desde lo alto del peñón hay magnificas vistas del entorno

Antes de bajar a la cala del croissant, junto a Punta de Pescadores, estuvimos pateando por la cumbre del peñón donde había un torreón de vigilancia en ruinas y unas vistas de órdago del pueblo y el puerto. La altura al mar, en caída libre, no era menor de 70/80 mts. Asimismo, hay restos de una pequeña edificación con algunos enterramientos, que luego nos dirían que eran españoles como también he leído en la web del Ministerio de Defensa, aunque el estado de las ruinas es deplorable. Una pequeña y bonita edificación blanca que nunca supimos si era una mezquita o un cementerio, uno de los dos morabitos del pueblo dedicado a algún santón, es lo mas visible.

Vistas de la cala del croissant

Desde lo alto del peñon hay magnificas vistas del entorno

Las simples dependencias militares dominan el peñón

Preciosa construcción que no supimos si era un cementerio o una mezquita

Vista del puerto desde las alturas

Una vez comenzamos a andar, descubrimos lo que antes habíamos visto en fotos. No se como la llaman los locales, pero nosotros la bautizamos como la Cala del croissant. La cala es una preciosidad y un paraíso para los amantes de las inmersiones. No tiene arena y las piedras son de gran tamaño, pero siempre podemos acomodarlas de la mejor manera e imaginarnos que nos están dando un masaje (de esos que cuestan una fortuna) o dedicarnos a buscar piedras bonitas si nuestra espalda está demasiado castigada. Es una pena que no se pueda acceder en coche por que nos habríamos llevado media playa. ¡Las piedras son realmente bonitas! De todos modos conseguimos hacer la espalda a las piedras y estuvimos todo el día de playa sin mayor problema.

Increíble el color del agua y lo limpio y transparente de esta

Increible el color del agua y lo limpio y transparente de esta

La zona al parecer es volcánica y justo en por el puerto pasa una falla o subfalla, asi que las formaciones geológicas son interesantísimas. No se si la cala es de origen volcánico o cual es realmente la causa de su formación, pero todo el entorno es como para interesarse por el. Si a esto se une que el litoral es cortado y con múltiple entradas, calitas y cuevas descubrimos todas sus posibilidades. En la cala todavía hay unos restos de lo que parece ser una posición defensiva o un puesto de ametralladoras.

Increible el color del agua y lo limpio y transparente de esta

El cuerno izquierdo del croissant

El cuerno derecho del croissant

Aunque al principio la cala estaba absolutamente solitaria, poco a poco fueron llegando lugareños, bien caminando, bien en patera. Aunque la mayoría de los habitantes del pueblo suelen ir a las playas situadas al oeste del pueblo por ser de arena, algunos suelen venir a esta parte porque es mas tranquila, el agua es mas clara y el entorno es precioso. Muchos chavales se dedicaban a tirarse al agua desde las rocas mientras otros jugaban desde las embarcaciones u otros lo hacían con un vieja cámara de un neumático. Estuvimos jugando con unos niños y dejándole las gafas de bucear, ante los que se mostraban encantados. Estuvimos comentando la posibilidad de traer varios juegos cuando volvamos. Aquí se consiguen baratas en lugares como Decathlon, no mas de 5 o 6 € y os aseguro que bien merece la pena gastar 20 o 30 € y descubrir la cara de sorpresa y felicidad que tienen estos niños.

Algo tan simple como unas gafas de bucear, consiguen unas sonrisas increíbles (Foto de María)

Algo tan simple como unas aletas, consiguen unas sonrisas increíbles (Foto de María)

Los chavales juegan tirándose al mar

Los chavales juegan tirándose al mar, mientras una familia pasa el día en una patera

Una familia navega en una patera

Jóvenes del pueblo, divirtiéndose en una patera

Los chavales juegan tirándose al mar, mientras otro juega sobre una cámara a modo de flotador

Vista de la playa de la cala del croissant

El pueblo fue fundado por los españoles en 1926 por Osvaldo Capaz, quien dio su nombre español mientras duró el periodo del protectorado hasta 1956 en que Marruecos consiguió su independencia, dejando de ser Puerto Capaz y tomando su nombre actual, El Jebha, que significa la frente o el frente. De hecho sigue habiendo edificios de cuando los españoles dirigían administrativamente el Rif y aun se mantienen plazas como la Plaza Española. He tratado de buscar mas información del pueblo, de su origen y de su etapa española, pero no he encontrado demasiado.

Vista de El Jebha desde lo alto del peñón

Actualmente vive mayoritariamente de la pesca aunque las artes que usan son artesanales por completo y no disponen de la planta frigorífica que pueda necesitar cualquier posibilidad de preparación para la venta y exportación. Siempre ha sido una zona muy deprimida, básicamente por las comunicaciones. De hecho hasta hace poco era un punto desde que partían demasiadas pateras con emigrantes. Algunos conseguían llegar, pero desgraciadamente la mayoría o eran devueltos o morían en la mar. Uno de los amigos de Mohammed nos contó que el lo había intentado ya cuatro veces. En este octubre ya había conseguido un trabajo y su permiso en Girona, supongo que a través de algún conocido de aquí. Espero volver a saber de el para que me cuente como le ha ido. Es el mismo que nos sirvió de timonel con la patera al día siguiente, por 20 € nos estuvieron dando una vuelta por el litoral a primera hora de la mañana y descubrimos con nuestros propios ojos las maravillas que por allí tienen.

La principal actividad del pueblo es la pesca, si bien usan procedimientos totalmente artesanales

Niños jugando en el puerto

Vista del peñon con la torre-vigía encima

Navengando por los alrededores

Al recorrer el litoral cercano a El Jebha, descubrimos niños en lugares inverosímiles donde echan sus anzuelos para pescar pulpos, según nos explicaron. Es increíble la fuerza de la belleza de la costa y la cantidad de vida que se ve. En cualquier lugar se ve un banco de peces, percebes, etc. y buceando por los alrededores de las rocas se podrían descubrir maravillas. No hay que olvidar el carácter salvaje de esta costa y actualmente esta denominada como SIBE (Sitio de interés biológico y ecológico) y forma parte de la primera Reserva Intercontinental de la Biosfera de la UNESCO, es decir, es la primera reserva de la Biosfera que engloba partes de los dos continentes. Este enclave, que la UNESCO ya considera «uno de los mejores puentes entre pueblos, naciones y civilizaciones distintas pero con un tronco en común» es el que ya está formado por un millón de hectáreas que comparten Andalucía y el norte de Marruecos. Las similitudes paisajísticas entre ambas orillas son palpables. La sierra de las Nieves, los parajes naturales de Los Reales de Sierra Bermeja, Sierra Crestellina, Desfiladero de los Gaitanes, en Málaga; Los Alcornocales y Grazalema, que comparten Cádiz y Málaga; El Estrecho, la Playa de Los Lances, y el monumento natural de las Dunas de Bolonia, de la provincia gaditana. En el territorio alauí se incluye el Parque Nacional de Talassemtane y los SIBE de Jbel Bouhachem, Ben Karrich, Jbel Moussa, Koudiet Taifour, Côte Ghomara, Circo de Jebha y Laguna de Smir, localizados en las provincias de Tánger, Tetuán, Larache y Chefchaouen, en el norte del país.

Chavales pescando pulpos

El litoral está moldeado por el agua

Pequeñitas calas en los alrededores de El Jebha

Además de las calas que hay en la zona, pudimos entrar en una cueva cerca del puerto. Hay que decir que el timonel era experto puesto que la mar se estaba comenzando a poner brava y la entrada a la cueva, con las olas batiendo contra el fondo, no era excesivamente fácil e incluso podría llegado a ser peligrosa. En cualquier caso fue toda una experiencia que no dudaría en repetir. En algún lugar he leído que Abd El-Krim, el principal azote de las tropas españolas en Annual y Alhucemas, estuvo escondido en una cueva de El Jebha, pero desconozco si pudiera haber sido esta.

En el interior de la gruta

En el interior de la gruta

En el interior de la gruta

Antes comenté que la principal actividad era la pesca, si bien de manera ilegal, aunque consentida por las autoridades locales, encontramos que es bastante frecuente encontrar plantaciones de kif en los alrededores del pueblo. Como en toda esta zona del Rif es gran productora de kif y desde los años 60 se introdujo este cultivo, si bien el kif anteriormente ya tenía un consumo habitual que se entendía como tradición. La llegada de los hippies en los 60 y la introducción de semillas diferentes y modos de proceso para la obtención del hashish hicieron que poco a poco esta zona se convirtiera en el principal productor y exportador mundial. Cuando estuvimos dando una vuelta en la patera y después de desembarcar, descubrimos que en la misma playa había una plantación de kif. Nos explicaron un poco por encima como se cultivaba, se transformaba y se comercializaba. Hay que decir que tal y como se ve en el pueblo, su consumo tiene mas de tradición que de droga, como se entiende en Europa, aunque posiblemente haya grandes problemas de adicción.

La playa que hay pasada Punta de Pescadores

Campos de kif en la misma playa

Campos de kif en la misma playa

Campos de kif en la misma playa

Campos de kif en la misma playa, detrás de las piedras

De vuelta al pueblo, pues la mar se estaba poniendo revoltosa, observamos los lugares por donde habíamos pasado a la ida con la idea de recoger bártulos y muy a mi pesar con idea de partir hacia Cala Iris, en las proximidades del Peñón de Vélez de la Gomera, a medio camino entre El Jebha y Al-Hoceima.

La mar se empezaba a poner revuelta

A veces, para navegar, se necesita solo una cámara de un neumático

En las fotos siguientes tenemos dos vistas, la primera de la Plaza del Rif en Al-Hoceima (tomada desde la habitación del Hotel Rif) y la segunda del Peñón de Alhucemas, que es territorio español. Desconozco a fondo la historia del Peñón pero a priori suena un tanto extraño y ridículo que a escasos 100 mts. de la costa marroquí exista un islote que sea territorio español.

Plaza del Rif. Al-Hoceima

Peñón de Alhucemas

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Etiquetas: Al Hoceima, Alhucemas, Chaouen, Gomara, Hotel El-Mammoun, Jebha, Marruecos, Osvaldo Capaz, Puerto Capaz, Rif, Talassemtane

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